La Leyenda de Maldita Dolores
Dicen los más viejos del lugar que, antes de que existiera el reloj de la plaza, ya se escuchaba el golpeteo del cuchillo de Dolores.
Poseía una alquimia capaz de detener el tiempo, donde todos veían ingredientes comunes, ella veía historias inolvidables esperando hervir. Sus caldos curaban tristezas, sus guisos calmaban disputas y sus vinos eran famosos por arrancar confesiones de hasta el más terco. Pero un día, Dolores desapareció sin avisar llevándose consigo sus secretos. Un amanecer cualquiera, el fogón quedó frío, y el humo que siempre coronaba su cocina se evaporó como un suspiro cansado. Maldita la hora en que se fue.
Hoy el espíritu de Dolores vuelve a los fogones. ¡Bienvenidos!
